Kenya ha abierto públicamente la puerta a un posible aplazamiento de la CAN 2027, que debe coorganizar con Tanzania y Uganda.
Mientras una misión de inspección de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) evalúa el avance de las obras, surge una pregunta insistente: ¿estarán realmente listos los tres países a tiempo para acoger la competición el próximo año?

Un contexto que relanza los dudos
En los últimos días, han circulado rumores sobre un deslizamiento de un año del torneo. Una hipótesis más creíble, ya que, hasta hace poco, pocos candidatos parecían interesados en organizar la siguiente edición. Pero la situación ha cambiado: Marruecos, el dúo Sudáfrica-Botswana y Etiopía habrían manifestado oficialmente su interés por la CAN 2028 ante la CAF.
Esto añade más incertidumbre al calendario continental.
El jefe del comité keniano a favor de un aplazamiento
Lo que más ha llamado la atención es la declaración de Nicholas Musonye, presidente del comité organizador local en Kenia. En una entrevista con la AFP, afirmó que un aplazamiento “sería beneficioso para Kenia”, citando la preparación para las elecciones generales previstas en agosto de 2027.
Riesgos de seguridad relacionados con la votación
Según él, el contexto electoral en la región podría presentar serios desafíos de seguridad:
“Hemos notado el clima tenso que rodea estas elecciones en Tanzania, Uganda y incluso en Kenia. La seguridad no podría garantizarse para una competición de tal magnitud como la Copa Africana de Naciones.”
Un argumento sólido, en una zona donde los períodos electorales suelen ir acompañados de tensiones.
¿Hacia un mantenimiento a pesar de todo?
A pesar de estas declaraciones, la tendencia no necesariamente apunta a un aplazamiento. Reunido este viernes en Dar es Salaam, Tanzania, el comité ejecutivo de la CAF debe decidir sobre varios temas candentes.
Según el insider Micky Jnr, la CAF no debería finalmente decidir un aplazamiento. Tanzania y Uganda ya habrían depositado cada uno 30 millones de dólares a la CAF como parte de sus obligaciones como coorganizadores. Kenia, por su parte, debería alinearse muy pronto.
Una señal fuerte que podría influir en la decisión final del organismo continental.




