Solo diez días después de la explosiva final de la CAN 2025, Senegal se presentó este martes ante la comisión de disciplina de la CAF. Los Leones de la Teranga, y más específicamente su entrenador Pape Thiaw, están en la mira tras abandonar el campo después de un penalti muy discutido concedido a Marruecos al final del partido, antes de una derrota senegalesa (1-0) tras la prórroga.
Esta final estuvo marcada por numerosos incidentes: altercados entre jugadores, tensiones en los banquillos, enfrentamientos en las gradas, intentos de invasión del campo y daños materiales. Un asunto especialmente sensible, seguido de cerca por el presidente de la Federación senegalesa de fútbol, Abdoulaye Fall, quien no dudó en denunciar un supuesto control de Marruecos sobre las instancias de la CAF.

Las sanciones previstas afectarían principalmente a Pape Thiaw y a algunos jugadores, pero deberían limitarse al ámbito de las competiciones africanas y no cuestionar la clasificación de Senegal para la Copa del Mundo, según L’Équipe. La comisión disciplinaria, compuesta por representantes de varios países del continente, se basa en diferentes informes oficiales, incluidos los del árbitro del encuentro y de los responsables de seguridad.
Por su parte, la FIFA ya ha condenado firmemente estos comportamientos, recordando que tales acciones son inaceptables. Sin embargo, el organismo mundial precisa que las posibles sanciones deberían mantenerse restringidas al continente africano, aunque una extensión a nivel mundial sigue siendo, en teoría, posible.




