La Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha emitido recientemente su veredicto sobre las polémicas que rodearon la arbitraje de la final de la Copa Africana de Naciones (CAN) 2025, entre Senegal y Marruecos. Tras una investigación exhaustiva y un análisis detallado de todas las decisiones tomadas durante el partido, la CAF ha levantado oficialmente todos los sospechas sobre el árbitro congoleño Jean-Jacques Ndala. Según el organismo continental, no se constató ninguna irregularidad en el desarrollo del encuentro, y todas las decisiones arbitrales fueron conformes a las leyes del juego. Este anuncio pone fin definitivo a las dudas sobre la responsabilidad de Ndala en los momentos clave de esta final muy disputada.
La final, ganada por Senegal 1-0 tras prórroga, fue especialmente tensa y estuvo marcada por varios episodios controvertidos. Las críticas mediáticas y deportivas fueron numerosas, apuntando especialmente a ciertas decisiones del árbitro, que parecieron, a primera vista, influir en el curso del partido. Estas polémicas rápidamente encendieron las redes sociales y los debates en el mundo del fútbol africano. Algunas jugadas fueron consideradas litigiosas por los observadores, contribuyendo a un clima de desconfianza en torno al arbitraje. Sin embargo, el análisis minucioso de la CAF, basado en videos, informes oficiales y testimonios, confirmó que Jean-Jacques Ndala aplicó las reglas con imparcialidad y profesionalismo.

Paralelamente, aunque el árbitro principal ha sido exonerado de toda responsabilidad, la CAF ha decidido imponer sanciones importantes a los dos equipos finalistas. Estas medidas se refieren a diversos comportamientos considerados antideportivos, ocurridos tanto dentro como fuera del campo. Entre las decisiones tomadas se incluyen multas y suspensiones para algunos jugadores y miembros del cuerpo técnico, así como advertencias formales a las federaciones implicadas. Estas sanciones reflejan la voluntad de la CAF de mantener una disciplina estricta y promover el juego limpio en las competiciones africanas, recordando a los equipos que los comportamientos inapropiados no serán tolerados, incluso en partidos de alta presión.
Así, si la controversia sobre el arbitraje de la final de la CAN 2025 está oficialmente cerrada para Jean-Jacques Ndala, la CAF recuerda que la vigilancia y el respeto de las reglas son esenciales para todas las partes involucradas en el fútbol africano. La decisión constituye una señal fuerte: el arbitraje respetuoso de las leyes del juego siempre será defendido, mientras que los comportamientos antideportivos seguirán siendo objeto de sanciones.




