Más de una semana después de la explosiva final de la Copa Africana de Naciones, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) se prepara para vivir un momento decisivo. Este martes, la Comisión de Disciplina del organismo rector del fútbol africano se reúne para examinar los informes oficiales y las quejas presentadas por los dos protagonistas de este encuentro histórico: Senegal y Marruecos. En el centro del debate está el informe del árbitro central, un documento clave que podría influir en la decisión final.
La final, ganada por Senegal con un marcador de 1-0 tras la prórroga, estuvo marcada por tensiones intensas al final del partido. Protestas acaloradas, invasión parcial del campo, interrupciones del juego y la retirada momentánea de los jugadores senegaleses alimentaron una polémica que va más allá del ámbito deportivo. Ante estos incidentes, ambas federaciones han acudido a la CAF, cada una sintiendo que fue perjudicada por el comportamiento del adversario y por ciertas decisiones arbitrales.

Según la información contenida en el informe del árbitro, varios hechos están minuciosamente registrados. El documento detalla primero las circunstancias que llevaron a la interrupción temporal del encuentro, especificando los intercambios entre los oficiales, los capitanes de ambos equipos y los responsables de seguridad. El árbitro también describe la actitud de los jugadores, de los miembros de los cuerpos técnicos y la atmósfera general en el estadio en ese momento crítico.
El informe destaca que el partido nunca fue definitivamente abandonado, un punto central en la defensa senegalesa. Los Leones de la Téranga consideran que su retirada momentánea del campo fue una forma de protesta controlada, y no una intención de finalizar el encuentro. Por su parte, Marruecos sostiene que estos eventos perturbaron el curso normal del partido y violaron las regulaciones vigentes.
Más allá de los hechos de juego, la Comisión de Disciplina también deberá analizar las imágenes de video, los informes complementarios de los comisarios de partido y las observaciones de los delegados de la CAF. El objetivo es determinar posibles responsabilidades individuales o colectivas y evaluar si son necesarias sanciones disciplinarias.

Las decisiones esperadas este martes son muy seguidas, tanto por los aficionados como por las instancias nacionales, ya que podrían tener importantes consecuencias deportivas, financieras y simbólicas. Sin embargo, según varias fuentes cercanas al caso, las sanciones contempladas no deberían poner en duda el título de Senegal ni su participación en futuras competiciones, incluida la Copa del Mundo 2026. Ahora queda por ver cómo interpretará la CAF el informe del árbitro y los elementos presentados en el caso.




