La Comisión de Disciplina de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) ha emitido, este martes por la noche, sus decisiones sobre los incidentes ocurridos en la final de la Copa Africana de Naciones disputada el 18 de enero en Rabat entre Senegal y Marruecos. Las diferentes partes fueron escuchadas el día anterior, lunes, al final de una audiencia disciplinaria muy seguida.
Sin sorpresas mayores, el organismo africano confirmó lo esencial: Senegal mantiene su título de campeón de África y sigue plenamente clasificado para la próxima Copa del Mundo. No se ha cuestionado deportivamente el triunfo de los Leones de la Téranga. Sin embargo, la CAF impuso varias sanciones individuales y financieras al campamento senegalés.

Sanciones severas para ambos bandos
El seleccionador nacional senegalés, Pape Thiaw, ha recibido una suspensión de cinco partidos. Una decisión que tiene consecuencias graves, ya que le impedirá dirigir al equipo nacional desde el banquillo durante las cinco primeras jornadas de las eliminatorias de la CAN 2027, comprometiendo así la continuidad técnica.
Dos jugadores senegalés también están bajo sanciones disciplinarias. Ismaïla Sarr e Iliman Ndiaye han sido suspendidos por dos partidos cada uno, basándose en los informes del árbitro de la final, Jean-Jacques Ndalla. Además, la Federación Senegalés de Fútbol (FSF) ha sido multada con cerca de 335 millones de francos CFA, aumentando el impacto financiero de este asunto.
El campamento marroquí tampoco se ha librado. Achraf Hakimi ha sido suspendido por dos partidos, uno de ellos con suspensión condicional, mientras que Ismaël Saibari ha recibido tres partidos de suspensión por “comportamiento antideportivo”, según los términos del veredicto de la CAF.

Perspectivas favorables en apelación para Senegal
La FSF ahora tiene vías de apelación. De acuerdo con las regulaciones vigentes, puede recurrir a la Comisión de Apelación de la CAF y, si es necesario, al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), si considera que algunas sanciones son desproporcionadas o insuficientemente fundamentadas.
Las posibilidades de éxito de Senegal en apelación parecen reales. Mantener el título continental y la clasificación para la Copa del Mundo demuestra que la CAF no ha encontrado ninguna falta colectiva grave. Además, las sanciones se basan principalmente en informes arbitrales, los cuales pueden ser impugnados o relativizados, especialmente con elementos de video o circunstancias atenuantes.
En cuanto a Pape Thiaw, una reducción de la duración de la suspensión parece posible si la defensa logra demostrar una implicación limitada o una interpretación excesiva de los hechos. Igualmente, las suspensiones impuestas a los jugadores podrían ser aliviadas, incluso anuladas parcialmente, si se presentan argumentos sólidos y bien fundamentados.
Si bien la multa financiera parece más difícil de anular completamente, una revisión a la baja sigue siendo posible, como ya se ha observado en casos disciplinarios anteriores del fútbol africano.




