Cuatro semanas después de la final de la Copa Africana de Naciones 2025, la polémica en torno a la famosa toalla sigue alimentando las discusiones. En el centro de este asunto, Hervé Renard, exentrenador de Marruecos, quiso aclarar este episodio ocurrido durante el encuentro contra Senegal.
Invitado en el Colinterview, el técnico francés detalló las circunstancias que rodearon los supuestos intentos de robo del material perteneciente a Edouard Mendy, el portero senegalés. Según él, este incidente no puede entenderse sin considerar ciertas creencias profundamente arraigadas en el contexto africano.

Hervé Renard, que ha dirigido varias selecciones y clubes en el continente – incluyendo Ghana, Zambia, Angola, Costa de Marfil y USM Argel – afirma que este tipo de situaciones no son triviales. Con su experiencia en África, explica que ciertos objetos pueden tener una dimensión simbólica o mística para algunos actores del fútbol local.
« La gente que no conoce África no puede entender la verdadera razón de esta historia », declaró. Para él, la toalla en cuestión no era un simple accesorio para secar el sudor del portero. Según algunas creencias, tendría un valor particular, capaz de influir en el desarrollo de un partido. La idea de que un objeto pueda ser bendecido o portador de una forma de protección espiritual no es ajena a ciertas tradiciones.
Según Renard, si alguien intentó apoderarse de ella, sería con la intención de perturbar psicológicamente al jugador, o incluso de romper un posible « poder » asociado a este objeto. Insiste en que, visto desde Europa, el incidente puede parecer trivial o irracional. Sin embargo, en ciertos contextos culturales, estas creencias juegan un papel real y pueden influir en el comportamiento de los jugadores y su entorno.
El entrenador subraya que no se trata de juzgar estas prácticas, sino de comprenderlas. « Cada uno ve las cosas como quiere verlas », precisa, recordando que estas convicciones son parte integral de ciertas mentalidades. Así, concluye, no se trataba simplemente de tomar una toalla, sino de un gesto cargado de significado en un entorno donde el fútbol a veces trasciende lo estrictamente deportivo.




