El debate sobre los gastos relacionados con las grandes competiciones internacionales vuelve a surgir tras la victoria de Senegal en la Copa Africana de Naciones (CAN) celebrada en Marruecos. Esta vez, las cifras presentadas por las autoridades deportivas ofrecen una visión detallada sobre la gestión de esta campaña triunfante.
Khady Diène Gaye, la ministra de Deportes, reveló que el Estado senegalés ha destinado un presupuesto de 5 mil 125 millones de francos CFA para la participación de los Leones en la CAN disputada en Marruecos. Esta cifra es notablemente inferior a la de campañas anteriores, incluidas aquellas que terminaron en eliminaciones prematuras.

Durante la CAN 2022 en Camerún, donde Senegal ganó su primer título continental, los gastos ascendieron a aproximadamente 6 mil 500 millones de francos CFA. Esta cantidad se justificó por la duración prolongada de la estancia, las exigencias logísticas y la magnitud del evento. Apenas unos meses después, en la Copa del Mundo 2022 en Catar, donde Senegal fue eliminado en octavos de final, los gastos superaron los 11 mil millones de francos CFA, convirtiendo esta campaña en la más costosa de los últimos años, a pesar de una salida prematura antes de los cuartos de final.
Más recientemente, en la CAN 2023 en Costa de Marfil, donde Senegal fue eliminado en los octavos de final, los gastos rozaron los 7 mil millones de francos CFA. Esta cifra fue superior a la de la campaña victoriosa en Marruecos, a pesar de un rendimiento muy por debajo de las expectativas. En cambio, la edición 2024, marcada por el triunfo en Marruecos, permitió a Senegal conseguir el título continental con un presupuesto de 5 mil 125 millones de francos CFA, muy por debajo de otras participaciones, incluidas las que no tuvieron éxito deportivo.

Estas cifras destacan no solo la eficacia de las inversiones en esta nueva campaña, sino también una gestión más optimizada de los recursos, marcada por un presupuesto razonable mientras se asegura el éxito deportivo. Este contraste con las ediciones anteriores, a menudo caracterizadas por gastos más altos y resultados menos satisfactorios, pone de relieve la cuestión de la optimización de los gastos en las grandes competiciones deportivas.




