Iliman Ndiaye, internacional senegalés y reciente campeón de la Copa Africana de Naciones, ha puesto fin a los rumores sobre su futuro en Inglaterra al confirmar a su entrenador, David Moyes, que sigue plenamente comprometido con el Everton.
Buscado por los históricos rivales del club, Liverpool y Manchester United, Ndiaye no tiene intención de abandonar Goodison Park. Esta declaración tranquiliza a los directivos y aficionados de los Toffees, que temían su salida tras su brillante actuación con Senegal. Según SportsBoom, el jugador se ha convertido en uno de los perfiles más buscados en el mercado después de su éxito continental y su regreso a Inglaterra, donde rápidamente ha recuperado su mejor nivel bajo la dirección de Moyes.

En Liverpool, Ndiaye es considerado un posible sucesor de Mo Salah, mientras que el director deportivo de Manchester United, Jason Wilcox, también sigue de cerca sus actuaciones. A pesar de este interés, el internacional senegalés ha dejado claro que desea permanecer fiel al Everton, club que le brindó una segunda oportunidad tras un inicio difícil en Marsella. Este gesto de lealtad, respaldado por su círculo cercano, es una ventaja estratégica para el Everton en su búsqueda de una clasificación europea, algo que no logran desde hace ocho años.
Esta fidelidad es aún más valiosa para David Moyes, quien debe lidiar con la lesión de Jack Grealish, cedido por otro club, y cuya ausencia podría pesar mucho en el resto de la temporada. Además, el Everton sigue reforzando su plantilla, vigilando especialmente a Femi Seriki, lateral derecho del Sheffield United. Con solo 18 meses restantes en su contrato, podría ser un fichaje interesante a un costo razonable para los Toffees.




