A pocas horas de su último partido de preparación contra Arabia Saudita, programado para este martes a las 23 horas en San Antonio, Ibrahim Mbaye reafirmó sus altas ambiciones con la selección senegalesa de cara a la Copa del Mundo 2026.
Recientemente coronado en la Liga de Campeones con el club parisino, el joven internacional senegalés está a punto de vivir su primera experiencia mundial. Integrado en la selección en 2025, se ha impuesto rápidamente en el grupo dirigido por Pape Thiaw. Su progreso, su agilidad y su capacidad para aportar soluciones ofensivas han fortalecido las opciones del cuerpo técnico, en un contexto de alta competencia dentro del plantel de los Leones.

En esta dinámica, el jugador muestra una ambición clara para esta nueva campaña internacional. El objetivo colectivo se asume sin rodeos, aunque es exigente. El atacante parisino insiste en la necesidad de apuntar al más alto nivel posible, manteniendo una actitud de trabajo y constancia en el campo.
« Vamos a hacer todo lo posible para ganar la Copa del Mundo. Es cierto que es lo que nos falta. Hay que hacer todo para llegar lo más lejos posible. Todos soñamos con eso y creo que es totalmente posible. Como futbolista, solo se puede soñar con ganar una Copa del Mundo », confesó.
Más allá de la ambición deportiva, Ibrahim Mbaye también se expresó sobre la gestión de su esfuerzo a medida que se acerca la competencia. En un calendario cargado, marcado por exigencias intensas y físicas, rechaza cualquier lógica de gestión prudente excesiva. Según él, la continuidad en la intensidad es esencial para mantener el ritmo y evitar lesiones por falta de concentración o compromiso.
« ¿Cuidarse para preparar la Copa del Mundo? No, no me cuido. Siempre hay que dar el 100 %. Es importante porque, si uno empieza a contenerse, corre más riesgo de lesionarse. Por lo tanto, siempre hay que jugar a fondo », añade.
En el plano colectivo, los Leones de Senegal buscan concluir su preparación con una nota positiva tras la derrota sufrida ante Estados Unidos (3-2). Este encuentro destacó algunos ajustes necesarios, especialmente en la organización defensiva y la gestión de los momentos débiles. El grupo ahora desea corregir estos detalles antes de abordar la competencia oficial.

La primera gran prueba llegará el 18 de junio contra Francia, en el debut de este torneo organizado conjuntamente en Estados Unidos, Canadá y México. Un partido muy esperado, considerado como un verdadero termómetro del nivel de preparación de ambas selecciones.
Confiado en las capacidades del grupo, Ibrahim Mbaye insiste en la determinación colectiva y el estado de ánimo positivo que anima al equipo ante este gran encuentro.
« Todos quieren ganar. Nos sentimos bien. Como ya he dicho, vamos a poner todos los ingredientes de nuestro lado para vencer a Francia, porque es un partido importante. »




