En una entrevista con el diario Record, el seleccionador de los Aigles de Malí, Tom Saintfiet, habló sobre el impresionante recorrido de Senegal, reciente campeón de la final de la CAN frente a Marruecos (1-0). A pesar de la eliminación de su equipo en cuartos de final ante los Leones de la Teranga, el entrenador belga, exjugador profesional, no dudó en elogiar la actuación de los campeones de África.
Para Saintfiet, Senegal está entre “uno de los mejores equipos del mundo”. Recuerda que los Leones han disputado tres finales en las últimas cuatro ediciones de la CAN, prueba de una constancia y calidad de juego notables. Según él, la derrota de Malí (1-0) en cuartos de final es “respetable”, especialmente porque sus jugadores tuvieron que jugar con diez contra once durante 50 minutos, un handicap considerable. El entrenador también menciona un penalti no concedido a su equipo, que lamenta, pero destaca sobre todo la cohesión y la fuerza colectiva de los senegaleses, “desde el portero hasta los delanteros”.

Más allá de estas consideraciones tácticas, Saintfiet se detiene en el impacto continental e internacional de Senegal. Para él, este equipo tiene todas las cualidades para superar las fronteras africanas y medirse con las mejores naciones del mundo. Opina que los Leones pueden aspirar a éxitos sin precedentes en la escena mundial, afirmando que “Senegal puede ser el primer país africano en ganar la Copa del Mundo”. Según él, la presencia de jugadores en las ligas europeas más competitivas es una gran ventaja para la selección dirigida por Pape Thiaw. Estos elementos, combinados con una sólida disciplina táctica y un espíritu colectivo impecable, hacen de Senegal un equipo temible, capaz de competir con las grandes naciones del fútbol internacional.
Saintfiet concluye su análisis insistiendo en la dimensión histórica y simbólica de la trayectoria de los Leones: el equipo ya no se conforma con dominar en el continente africano, ahora encarna la ambición de dar un salto en la escena mundial. La regularidad, la disciplina y el talento de los jugadores senegaleses, según él, podrían pronto permitir a Senegal lograr una hazaña histórica y dejar una huella duradera en la historia del fútbol.
Así, incluso al haber salido prematuramente de la competición, Malí, a través de las palabras de su entrenador, rinde homenaje a la calidad y potencia de la selección senegalesa, cuyo impacto ahora supera ampliamente las fronteras africanas.



