La Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) podría enfrentar nuevas sanciones severas tras expresar su intención de retirarse de la organización de la CAN Femenina 2026, programada inicialmente del 17 de marzo al 3 de abril. Esta decisión surge del descontento de Fouzi Lekjaâ y de la FRMF, que impugnan las sanciones impuestas por la CAF después de los incidentes ocurridos en la final masculina de la CAN 2025 entre Senegal y Marruecos.
Según el reglamento disciplinario de la Confederación Africana de Fútbol, cualquier retirada notificada menos de seis meses antes del inicio de un torneo conlleva una multa de 250,000 dólares. Pero las sanciones no terminan ahí: la FRMF también tendría que compensar los daños financieros y morales sufridos por la CAF y por los otros participantes en la competición.

Las consecuencias para la selección femenina marroquí serían particularmente graves. En caso de retirada, la selección nacional estaría suspendida por las dos próximas ediciones de la CAN, además de la de 2026. Las Leonas del Atlas quedarían así fuera de la CAN 2028 y de la CAN 2030, privándolas de competiciones importantes en el continente africano.
Esta suspensión también tendría un impacto directo en la clasificación para la Copa del Mundo Femenina. Las semifinalistas de la CAN 2026 obtienen una plaza para el Mundial 2027 en Brasil. Si la sanción se aplica estrictamente, Marruecos podría ser excluido no solo del torneo de 2027, sino también de la edición de 2031.
Para la FRMF, que cuenta con todas sus selecciones para impulsar su política deportiva, un retiro así sería un verdadero golpe, tanto en el ámbito deportivo como estratégico. Las ambiciones de las Leonas del Atlas, que buscaban encadenar una segunda participación consecutiva en la Copa del Mundo, podrían verse seriamente comprometidas a medio y largo plazo.




