La declaración seguramente provocará reacciones en ambos lados del Mediterráneo. Invitado por Instant Foot, Samir Nasri se enfrentó a un dilema simbólico: ¿preferir una nueva Liga de Campeones para el Olympique de Marsella o una Copa del Mundo para la selección de Argelia? Su respuesta fue clara y directa.

Sin dudarlo, el niño de Marsella y exinternacional francés afirmó:
« Prefiero que Argelia gane una Copa del Mundo. »
Una elección del corazón y las raíces
Nasri justifica esta elección por la importancia histórica de tal hazaña: ver a Argelia convertirse en la primera nación africana en conseguir el título mundial. Según él, el argumento es simple: Marsella ya ganó la Liga de Campeones en 1993, mientras que Argelia nunca ha alcanzado esa cima.
Marsella, siempre un club especial
Formado en el OM, Nasri hizo su debut profesional en 2004 antes de volar hacia el Arsenal y luego al Manchester City. En cuatro temporadas con los marselleses, disputó 166 partidos y mantuvo un fuerte vínculo con el club y sus aficionados.
Desde su retiro en 2020, sigue muy presente en los medios y nunca ha ocultado su apego a su ciudad natal. Pero esta declaración también resalta otro aspecto de su identidad, relacionado con sus raíces familiares.
Un mensaje que también resonará en Argelia

Aunque nunca ha vestido la camiseta de los Fennecs, Nasri siempre ha mostrado su apego al país de origen de sus padres. Su respuesta es más bien una elección simbólica e identitaria que puramente deportiva. Si algunos aficionados marselleses podrían sorprenderse, muchos entenderán que se trata ante todo de una decisión con significado.
Por un lado, un club que ya ha dejado huella en la historia. Por el otro, un sueño continental que aún no se ha realizado. En este duelo emocional, Samir Nasri eligió… la historia.




