Serhou Guirassy renuncia a los penaltis tras un fallo decisivo contra Heidenheim
El domingo, Serhou Guirassy anotó un valioso doblete para el Borussia Dortmund frente a Heidenheim (3-2), pero su actuación estuvo marcada por un fallo dramático al momento de ejecutar un penal. Tras convertir un primer intento, el delantero guineano se presentó una segunda vez frente al portero al final del partido, después de haber provocado la falta él mismo. Esta vez, intentó una panenka, pero el balón se fue por encima del arco, fallando totalmente su objetivo. Un error que podría haber costado caro a su equipo.

Después del encuentro, en el micrófono de DAZN, Guirassy tomó una decisión firme, expresando con un toque de autocrítica: «He fallado uno. Los penaltis, se acabó para mí a partir de ahora», confesó, provocando risas en el plató, pero también un debate sobre la gestión de los penaltis en el BVB.
La irritación de Niko Kovac
El entrenador Niko Kovac, visiblemente molesto, expresó su descontento en la conferencia de prensa, calificando el gesto de su delantero como inapropiado: «Quiso intentar algo que no me pareció muy adecuado. No era el momento», comentó, subrayando la importancia de manejar los momentos clave de un partido.
En el vestuario, la jerarquía es clara: Emre Can es el ejecutor principal de los penaltis en Dortmund, y el paso de Guirassy al punto de penalti, en esta situación, ya era una excepción. También es importante señalar que Ramy Bensebaini, compañero de Guirassy, es igualmente efectivo en esta tarea.
Una disculpa pública bajo presión
Consciente de la magnitud de su fallo, Guirassy rápidamente presentó sus disculpas en X, la red social: «Alhamdulillah, ganamos. No era el momento adecuado para intentar ese penal de esa manera y poner al equipo bajo presión. Lo siento. Alhamdulillah, ganamos.» Esta reacción refleja el estado de ánimo de un jugador bajo presión, especialmente después de un periodo difícil. Antes de este partido, Guirassy solo había anotado un gol en sus 12 últimos encuentros. Este doblete contra Heidenheim, con un penal convertido, parecía ofrecer un alivio. Sin embargo, su panenka, intentada con la esperanza de recuperar la confianza, tuvo el efecto contrario.
Una temporada contrastante
La temporada pasada, Guirassy brilló en la Bundesliga con 21 goles y en la Liga de Campeones con 13 anotaciones. Pero este año, su balance es más irregular, con solo 8 goles en 19 partidos. A pesar de eso, Kovac nunca dejó de confiar en él.
Las estadísticas de Guirassy en su carrera son honorables en cuanto a penaltis: 29 convertidos por 8 fallados. Sin embargo, tres fallos esta temporada, incluido el de Heidenheim, han dejado huella. Un jugador de su calibre, acostumbrado a la excelencia, seguramente enfrenta cierta dificultad para manejar la presión.
Queda por ver si este anuncio, donde declara que dejará de ejecutar penaltis, es una decisión meditada o simplemente una reacción emocional del momento.




