La CAF (Confederación Africana de Fútbol) vuelve a estar en el centro de atención tras el sorprendente anuncio de Marruecos de retirarse de la organización de la CAN femenina 2026, programada para dentro de solo dos meses. Esta decisión ha sumido a la instancia rectora del fútbol africano en una situación complicada, reavivando los debates sobre su gobernanza y su capacidad para gestionar eventos importantes.
El periodista francés Romain Molina, conocido por sus investigaciones sobre el fútbol africano y por haber revelado la influencia marroquí dentro de la CAF, no dudó en criticar duramente a la organización. Según él, la CAF se ha convertido en un « desastre absoluto » desde que la FIFA intentó intervenir en su gestión interna. Molina explica en la red X que « desde que la FIFA quiso recuperar el control de la CAF, con la aprobación o sumisión de algunos dirigentes africanos, a menudo recompensados con puestos o remuneraciones a cambio, es un desastre absoluto para el fútbol africano ».

El periodista insiste en que ninguna otra confederación en el mundo atraviesa actualmente una crisis de gobernanza y gestión económica como esta. Para él, la situación de la CAF es única y preocupante, poniendo de relieve problemas estructurales que parecen agravarse con el tiempo. La combinación de presiones externas y conflictos internos ha, según Molina, debilitado profundamente a la organización y puesto en peligro competiciones importantes como la CAN femenina.
En el contexto de esta crisis, Marruecos ha decidido retirarse de la organización de la CAN femenina 2026, dejando a la CAF en una situación urgente. Por el momento, es Sudáfrica la que se ha ofrecido para tomar el relevo y acoger el torneo. Esta iniciativa busca salvar el evento y garantizar que la competición pueda llevarse a cabo a pesar de las perturbaciones.

Este episodio pone de manifiesto la fragilidad de la CAF y la complejidad de sus relaciones con la FIFA, así como el impacto directo de estas tensiones en el desarrollo del fútbol femenino en África. La controversia sobre la gobernanza y el control de ciertos actores sobre la institución sigue generando reacciones intensas entre periodistas, aficionados y actores del fútbol africano.
En resumen, la CAF se encuentra hoy en un punto crítico, con severas críticas de expertos como Romain Molina y decisiones que podrían redefinir el futuro de las competiciones africanas. La implicación de Sudáfrica podría ofrecer una solución temporal, pero no borra las profundas cuestiones sobre la gestión y la integridad del fútbol en el continente.




