Túnez tuvo un inicio particularmente difícil en esta Copa del Mundo 2026, cayendo estrepitosamente ante Suecia con un marcador de 5 a 1. Una derrota clara que rápidamente puso de manifiesto las numerosas deficiencias del equipo, tanto en defensa como en la gestión general del partido. Los Aigles de Carthage fueron dominados en varios sectores del juego y nunca lograron contener realmente las ofensivas suecas, a pesar de una breve reacción antes del descanso.
Al final del encuentro, el seleccionador Sabri Lamouchi ofreció un análisis claro de la actuación de su equipo. Insistió en los errores individuales que pesaron mucho en el desarrollo del partido, señalando que el adversario supo aprovecharse de ellos con eficacia.

El técnico recordó que su equipo logró reducir la diferencia antes del medio tiempo y comenzó bien la segunda parte, aunque no pudo concretar sus momentos fuertes. También destacó la falta de cohesión entre las líneas y la necesidad de corregir rápidamente estos desequilibrios.
Sin embargo, la situación interna parece muy tensa alrededor del cuerpo técnico.
Según varias fuentes mediáticas, incluyendo Jawhara FM, la federación tunecina se habría reunido para evaluar la situación tras esta dura derrota. El futuro de Sabri Lamouchi estaría ahora seriamente cuestionado, hasta el punto de que una decisión de separación no se podría descartar a corto plazo. Nombrado a principios de año y con contrato hasta 2028, el entrenador podría ver su aventura truncada de manera abrupta.
🚨🚨💣 ¡SABRI LAMOUCHI 🇹🇳 YA NO ES EL SELECCIONADOR DE TÚNEZ! 😱🤯
🗞️ @Romain_Molina pic.twitter.com/QcKgbgE0Id
— Actu Foot (@ActuFoot_) 15 de junio de 2026
En este contexto, ya comienzan a surgir posibles sucesores. El director técnico nacional, Mondher Kebaier, sería el favorito para asumir el cargo en caso de que Lamouchi se vaya. Además, algunas informaciones también mencionan la posibilidad de un interinato a cargo de Wahbi Khazri, mientras se estabiliza la situación. La federación tunecina se enfrenta así a decisiones rápidas para relanzar una dinámica que se ha vuelto frágil desde el primer partido del torneo.




