A pocas semanas de la Copa del Mundo 2026, la selección senegalesa continúa su preparación en un ambiente considerado en general positivo. Este sábado, durante la sesión organizada en las instalaciones de la Universidad Rutgers, en Nueva Jersey, los Leones mostraron una actitud más relajada que en los entrenamientos anteriores, sin bajar el nivel de exigencia establecido por el cuerpo técnico. El equipo, dirigido por Pape Thiaw, sigue insistiendo en la rigurosidad y la disciplina, mientras integra fases de trabajo más flexibles para preservar la frescura mental y física del grupo de cara a los próximos compromisos.
La jornada comenzó en el gimnasio, en un ambiente estructurado y metódico. Los jugadores fueron sometidos a ejercicios de reactivación muscular y fortalecimiento ligero, bajo la supervisión del personal médico y de los preparadores físicos. Esta etapa, ya clásica en esta fase de preparación, busca mantener un equilibrio óptimo entre carga de trabajo y recuperación. El objetivo es claro: evitar cualquier sobrecarga física mientras se conserva un nivel de intensidad suficiente para responder a las exigencias del alto nivel internacional. Este inicio controlado ha sentado las bases para una sesión globalmente más equilibrada.

En el campo, el cambio de ambiente era claramente perceptible.
Después de una sesión anterior marcada por una alta intensidad táctica y una concentración sostenida, los jugadores encontraron más libertad en la expresión colectiva. Los ejercicios propuestos enfatizaron la técnica individual, los intercambios rápidos y las fases de juego reducido. Malabares, circuitos cortos y oposiciones temáticas marcaron el ritmo del entrenamiento, favoreciendo una dinámica más fluida. Las caras se relajaron, las interacciones entre jugadores se multiplicaron, reflejando un ambiente más tranquilo, sin que esto afectara la calidad del trabajo realizado.
El cuerpo técnico, por su parte, organizó la sesión en varios talleres distribuidos en dos campos. Esta configuración permitió una rotación continua de grupos y una diversidad de situaciones de juego. Las secuencias alternaron entre la conservación del balón, transiciones rápidas y ajustes tácticos específicos. A pesar de un ambiente más ligero, la intensidad se mantuvo constante, con especial atención a la precisión de los gestos y a la velocidad de ejecución. Este enfoque busca consolidar los automatismos colectivos mientras se mantiene una presión competitiva controlada.
🚨🚨 ¡LA IMPLOSIÓN EN LA SELECCIÓN SENEGALAISE NO TARDARÁ, SEGÚN @snewsafrica! 🇸🇳😳
Los Leones de la Teranga enfrentarían varios problemas y disfunciones internas en plena Copa del Mundo:
👉 Premios a los jugadores aún no pagados.
👉 El hotel… pic.twitter.com/PjjXsIgv1U
— Actu Foot (@ActuFoot_) 19 de junio de 2026
En general, esta sesión ilustra la voluntad de encontrar un equilibrio entre rigor y relajación en esta etapa de la preparación. El grupo senegalés busca estabilizar sus referencias mientras evita la sobrecarga mental, a menudo problemática en períodos de alta expectativa. Entre trabajo estructurado y secuencias más libres, los Leones continúan su ascenso con un enfoque progresivo, diseñado para optimizar el rendimiento en los próximos compromisos internacionales.




