Desde el inicio de la Copa del Mundo 2026, algunas decisiones arbitrales han generado debates a pesar de un contexto en general controlado. Una acción no sancionada sobre Kylian Mbappé frente a Senegal, un contacto controvertido que involucró a Lionel Messi contra Argelia o una intervención polémica sobre Aïssa Mandi durante Argentina–Argelia han alimentado las discusiones. En otro partido, Jude Bellingham se salvó de una sanción por un gesto similar al que llevó a la expulsión de Miguel Almirón en Turquía–Paraguay, lo que reavivó las dudas sobre la uniformidad de las decisiones. Sin embargo, la arbitraje aplica directrices establecidas previamente por la FIFA y su responsable Pierluigi Collina.
Ya se han introducido varios ajustes para este torneo. El reglamento exige que los jugadores sustituidos abandonen el campo en menos de diez segundos, o de lo contrario retrasarán la entrada de su reemplazo. También se ha instaurado una cuenta regresiva de cinco segundos para los saques de banda y los despejes. La zona de intervención del VAR se ha ampliado y ahora se puede sancionar a un jugador que abandone el campo para protestar una decisión arbitral. Pierluigi Collina también recordó: “Cualquier jugador que se cubra la boca durante un enfrentamiento con un adversario podrá ser sancionado con tarjeta roja”.

Según The Sun y The Times, la FIFA y la IFAB ahora consideran una nueva modificación respecto a las tandas de penaltis. Actualmente, dos sorteos determinan primero el lado del campo y luego el equipo que comienza. El proyecto consistiría en mantener solo un sorteo, cuyo ganador elegiría ya sea el lado o el orden de ejecución, dejando al adversario con la otra decisión. El objetivo es mejorar la equidad en situaciones consideradas demasiado influenciadas por el azar.
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— Copa del Mundo de la FIFA 🏆 (@fifaworldcup_fr) 24 de junio de 2026




