Tras la dura derrota ante el Benfica, el Real Madrid ha tomado decisiones sobre su estrategia de fichajes a medio plazo, enfocándose en dos perfiles prioritarios. Además, el futuro de Álvaro Arbeloa también ha sido definido.
La complicada situación que atraviesa el Real Madrid podría tener repercusiones duraderas. Después de varias reuniones internas, directivos y cuerpo técnico coinciden en la necesidad de hacer ajustes precisos. Dos posiciones llaman especialmente la atención en Valdebebas: la de defensor central y la de mediocampista defensivo, consideradas prioritarias debido a las carencias observadas desde el inicio de la temporada.

Si Florentino Pérez y su entorno quieren mantener la calma, la debacle ante el Benfica ha reavivado preocupaciones que la salida de Xabi Alonso y los inicios de Álvaro Arbeloa parecían haber calmado. Sin embargo, el Real Madrid no tiene intención de desviarse de su línea de acción a corto plazo, a pesar de las presiones por refuerzos inmediatos. Internamente, el diagnóstico es claro: el equipo carece de perfiles capaces de aportar más control en el juego y de impacto físico.
El club sigue siendo muy reacio a la idea de intervenir en el mercado de invierno, a pesar de varias propuestas recibidas en los últimos días. Algunos jugadores, especialmente en defensa, son considerados al final de su ciclo y podrían vivir sus últimos meses con la camiseta merengue. En el mediocampo, la estrategia permanece sin cambios: priorizar talentos menores de 20 años, salvo una oportunidad excepcional en el mercado de jugadores libres. Vitinha, presentado como un sueño en Madrid, cuenta con el apoyo unánime en el ámbito deportivo, pero la postura del PSG complica mucho la situación.
Se están considerando otras opciones, incluida la de Kees Smit (AZ Alkmaar). En cuanto a Álvaro Arbeloa, su futuro dependerá directamente de los próximos resultados, ya que ha perdido crédito ante su vestuario esta semana. A pesar de la situación complicada, el club aboga por la paciencia y asegura que no se ha establecido contacto con otro entrenador. El Real Madrid tiene la intención de dar tiempo a su nuevo manager, mientras prepara activamente grandes movimientos para el próximo verano. Sin hablar de “gran limpieza”, una fórmula considerada excesiva internamente, el objetivo es claro: regresar rápidamente al primer plano.




