En New Brunswick, Nueva Jersey, la selección senegalesa volvió a entrenar el martes, un día después de su derrota ante Noruega (2-3), un resultado que complica seriamente su situación en el grupo I de esta Copa del Mundo 2026. Este revés coloca a los Leones de la Teranga en una posición delicada antes de la última jornada, donde no podrán permitirse más errores si quieren mantener viva la esperanza de clasificación para la siguiente fase del torneo.
Sin embargo, esta sesión de entrenamiento se llevó a cabo en un contexto particular, marcado por varias ausencias notables. Nicolas Jackson, Ismaïla Sarr y Pape Gueye fueron preservados y se quedaron en tratamiento, en una lógica de gestión física tras partidos particularmente intensos desde el inicio del torneo. El cuerpo técnico optó por la prudencia para evitar agravar posibles lesiones, a medida que se acerca un encuentro decisivo para la supervivencia de los Leones en la competición.

La situación de Édouard Mendy también es una gran preocupación. El portero senegalés, que se lesionó la rodilla izquierda durante el partido contra Noruega, se sometió a exámenes médicos cuyos resultados confirmaron una lesión que requiere reposo. Según la Federación Senegalés de Fútbol, el arquero titular debería perderse el encuentro contra Irak, un duro golpe para el equipo en un momento tan crucial. Su ausencia obliga al cuerpo técnico a replantear sus planes en un sector clave, ya que la estabilidad defensiva será determinante en este tipo de partidos de alta presión.
A pesar de estas ausencias, el resto del grupo continuó trabajando normalmente en el campo. Los jugadores disponibles realizaron ejercicios tácticos y secuencias de juego para preparar el partido decisivo contra Irak. Se hizo hincapié en la organización defensiva, el control del balón y la efectividad ofensiva, tres aspectos considerados esenciales para esperar un resultado positivo. El cuerpo técnico busca mantener la concentración del grupo y evitar cualquier distracción mental tras la derrota anterior.
Senegal se prepara ahora para disputar un partido sin retorno, programado para el viernes a las 19h GMT en Toronto, Canadá. Este encuentro será determinante para el futuro de su trayectoria en la competición. Con cero puntos tras dos jornadas, los Leones ocupan el tercer lugar del grupo I, detrás de Francia, Noruega e Irak. La margen de error es ahora inexistente, y solo una victoria puede prolongar la esperanza de clasificación.
En este contexto, los compañeros de Kalidou Koulibaly están obligados a imponerse, idealmente con un margen de goles significativo. Una victoria podría permitirles seguir en la lucha por un lugar entre los mejores terceros, el único camino posible hacia los octavos de final en este formato ampliado a 48 equipos. Sin embargo, su destino no dependerá únicamente de su rendimiento, sino también de los resultados en otros grupos, lo que hace que la situación sea aún más incierta.
⚽️ Al día siguiente de su derrota ante Noruega, los Leones de Senegal volvieron al camino del entrenamiento. Entre recuperación para los titulares y sesión más intensa para los suplentes, el grupo ya se prepara para la próxima cita. Édouard Mendy, Pape Gueye, Ismaïla… pic.twitter.com/Z7PLORnQYC
— RTS SENEGAL (@RTS1_Senegal) 23 de junio de 2026
Senegal aborda por tanto este último encuentro en una posición de gran fragilidad, pero con una última oportunidad que aprovechar. El equipo está ahora contra las cuerdas y deberá mostrar un gran dominio colectivo para esperar continuar su aventura mundial. Entre limitaciones físicas, ausencias importantes y la obligación de obtener un resultado, los Leones enfrentan un desafío crucial que determinará el futuro de su camino en esta Copa del Mundo.




