La final de la CAN 2025, ganada por Senegal ante Marruecos (1-0) el 18 de enero pasado, sigue dando de qué hablar… pero ahora lejos de los terrenos de juego. A medida que se acerca el veredicto del Jurado disciplinario de la CAF, que se espera a más tardar este jueves, persiste la incertidumbre sobre el destino de algunos jugadores senegaleses y del árbitro del encuentro.
Al principio, la atención se centraba principalmente en posibles sanciones contra el seleccionador Pape Thiaw y la selección nacional de Senegal, un contexto ya complicado. Pero contra todo pronóstico, ha surgido que dos jugadores de los Leones, Iliman Ndiaye e Ismaïla Sarr, también han sido convocados ante el Jurado disciplinario de la CAF.

Según varias fuentes concordantes, este procedimiento se debe al informe del árbitro central, el congoleño Jean-Jacques Ndala. El documento menciona una altercación ocurrida durante el partido, involucrando directamente a Ismaïla Sarr, con Iliman Ndiaye también mencionado. El gesto que se le reprocha al número 18 senegalés hacia el árbitro — un incidente ya observado varias veces durante esta CAN 2025 — sería la causa de esta convocatoria.
En el campo, el árbitro ya había sancionado a Ismaïla Sarr con una tarjeta amarilla, una decisión que parecía cerrar definitivamente el episodio. Pero evidentemente, eso no fue suficiente. El informe enviado a la CAF podría reabrir el expediente disciplinario, haciendo que se cierna la amenaza de una sanción adicional, a pesar de que la falta ya había sido juzgada y castigada durante el encuentro.
Más allá del caso de los jugadores senegaleses, surge otra gran interrogante: ¿el árbitro Jean-Jacques Ndala también será investigado por la CAF? Muy criticado a lo largo de esta CAN 2025, el oficial congoleño ha estado en el centro de varias polémicas arbitrales. Su arbitraje en el partido Marruecos – Comoras, marcado por un penalti ampliamente cuestionado a favor de Marruecos, provocó una ola de reacciones en las redes sociales.

Si la CAF considera que ciertas decisiones o la gestión general de los partidos no han estado a la altura de los estándares exigidos en este nivel de competición, se podrían contemplar sanciones. Estas irían desde un simple llamado de atención hasta una suspensión temporal de las designaciones internacionales, como lo prevé el reglamento arbitral de la Confederación.
Así, el veredicto esperado no solo determinará si Ismaïla Sarr arriesga una doble sanción, sino también si la CAF está dispuesta a asumir una responsabilidad equilibrada, evaluando también el papel y la conducta de sus propios oficiales.




