Colectivamente sólidos e inspirados en ataque, Senegal construyó su título continental sobre una ofensiva efectiva y constante. Con 13 goles anotados a lo largo de la competición y delanteros decisivos en cada encuentro, los Leones impusieron su superioridad ofensiva en esta Copa Africana de Naciones dominada de principio a fin.
Encontrando el camino al gol en cada partido, Senegal mostró una de las ofensivas más prolíficas del torneo. Esta eficacia se basa tanto en una importante profundidad de banquillo como en el liderazgo de un Sadio Mané omnipresente, verdadero director de orquesta de la animación ofensiva.

Sadio Mané, motor y líder ofensivo
Autor de una CAN de muy alto nivel, el número 10 senegalés disputó 7 partidos (646 minutos) con un saldo de 2 goles, 3 asistencias y 15 ocasiones creadas. Regular, influyente en el juego y decisivo en momentos clave, el exjugador de Liverpool y del Bayern Múnich fue lógicamente designado Mejor jugador del torneo.
Una contribución ofensiva ampliamente compartida
Alrededor de Mané, varios delanteros aportaron su granito de arena. Nicolas Jackson, utilizado en cinco ocasiones (386 minutos), se destacó con 2 goles, una asistencia y 8 ocasiones creadas, confirmando su eficacia frente al arco.
En un registro más directo, Chérif Ndiaye impresionó por su realismo. En solo 65 minutos disputados en cinco apariciones, el delantero de Samsunspor anotó 2 goles, mostrando una temible eficacia.
Muy esperado, Iliman Ndiaye estuvo a la altura. Titular en seis ocasiones (440 minutos), el jugador de Everton se destacó por su calidad técnica con 10 regateos exitosos, 92,6 % de pases completados y un gol anotado.
Por su parte, Ismaïla Sarr, menos decisivo estadísticamente, fue valioso en el trabajo sin balón: 5 partidos (269 minutos), 100 % de tackles exitosos y una asistencia, símbolos de su compromiso colectivo.

Aportes decisivos desde el banquillo
Desde el banquillo, otros delanteros también dejaron su huella en la competición. Habib Diallo, en 3 partidos (160 minutos), anotó un gol frente a Bénin. Boulaye Dia, limitado a 37 minutos, mostró 100 % de pases exitosos en la mitad de campo rival, ilustrando su precisión técnica.
A pesar de un tiempo de juego muy reducido (6 minutos en 2 partidos), Cheikh Tidiane Sabaly fue decisivo al entregar una asistencia a Chérif Ndiaye.
Ibrahim Mbaye, la revelación ofensiva
La verdadera revelación ofensiva de esta CAN se llama Ibrahim Mbaye. Entró en juego en seis ocasiones (168 minutos), el jugador del PSG anotó un gol, provocó un penalti e inició la acción que llevó al gol de Sadio Mané frente a RD Congo. Una actuación prometedora para este joven talento.
Cabe destacar que entre los nueve delanteros convocados por Pape Thiaw, Ousseynou Niang es el único que no ha disputado ni un minuto.
Al final, esta CAN ha confirmado una evidencia: gracias a una ofensiva variada, complementaria y decisiva, Senegal supo marcar la diferencia y hacerse con el título de África. Una fuerza ofensiva que permanecerá como uno de los sellos distintivos de este triunfo continental.




