A pocos meses del choque entre Senegal e Irak en la Copa del Mundo 2026, Sadio Mané ya ha lanzado las hostilidades. Al ser preguntado sobre este encuentro decisivo programado para el 26 de junio, durante la tercera y última jornada de la fase de grupos, el delantero de los Leones no ocultó su confianza. Fiel a su temperamento de líder, se permitió incluso una predicción directa, anunciando una victoria clara para su equipo.
Última selección en validar su billete para este grupo tan competitivo, Irak logró su clasificación al imponerse a Bolivia (2-1) en los playoffs. Una actuación que permite a los “Leones de Mesopotamia” regresar a la escena mundial, a la que no habían vuelto desde 1986. Este regreso histórico genera un gran orgullo en el país, pero también un renovado deseo de una selección decidida a no ser solo un espectador en este torneo prestigioso.

En un video publicado por su club Al-Nassr, el jugador iraquí Haider Abdul-Karim quiso felicitar la clasificación de su selección, destacando los esfuerzos y el notable recorrido de su equipo. Presente a su lado, Sadio Mané también felicitó a los iraquíes por este logro, una muestra de respeto hacia un rival que regresa con ambición a la escena internacional.
Sin embargo, al momento de hablar sobre el enfrentamiento directo entre las dos naciones, el tono cambió. Con una sonrisa confiada, el internacional senegalés mostró sus ambiciones pronosticando un triunfo contundente de Senegal: “3-0”. Una declaración fuerte, que refleja la determinación del grupo senegalés de imponerse ante un rival valiente, pero aún en reconstrucción a este nivel.
Privado de la última Copa del Mundo por una lesión, Sadio Mané enfrenta esta edición 2026 con una motivación renovada. Este torneo representa para él una oportunidad de recuperar el tiempo perdido y dejar una huella significativa en la escena mundial. Como líder técnico y moral de los Leones, tendrá un papel clave para guiar a sus compañeros en esta competencia exigente.
La cita del 26 de junio se presenta ya como crucial. Entre la experiencia de Senegal y el entusiasmo de Irak, este duelo promete ser intenso, donde cada detalle podría marcar la diferencia.




