El mercado de fichajes del Real Madrid pudo haber tenido movimientos de última hora. Pero el club merengue decidió cerrar la puerta, una decisión que claramente no le gustó a uno de sus jugadores.
Y es que el fracaso de su traspaso a Bournemouth parece haber afectado profundamente al jugador. A sus 26 años, Fran García esperaba este préstamo para relanzar una carrera que va en picada, recuperar minutos de juego y reencontrarse con Andoni Iraola, su antiguo entrenador en el Rayo Vallecano. Pero el Real Madrid dijo que no, invocando la necesidad de preservar su plantilla. Una decisión puramente estructural, pero que fue como un verdadero rayo para el lateral español.

Fran García se niega a entrenar con el grupo
El lateral español no se sintió capaz de unirse a la sesión colectiva como si nada. Según varios testigos, pidió entrenar por separado, una solicitud inusual. Rechazada por el club, esta petición encontró un compromiso parcial: Fran García participó en los primeros quince minutos del entrenamiento frente a las cámaras, antes de continuar solo, aislado, dejando entrever una evidente frustración. Una escena rara en Valdebebas, que puso de manifiesto un profundo malestar.
De manera deportiva, la situación es igual de cruel. Fran García es hoy el cuarto en la lista para el puesto de lateral izquierdo, detrás de Carreras, Mendy e incluso Camavinga como opción de emergencia. Su sueño de ser titular en Madrid se aleja, y el préstamo fallido a Bournemouth simboliza perfectamente este callejón sin salida.




