Côte d'Ivoire

Después de años de rivalidad, Yaya Touré habla sobre Cristiano Ronaldo

admin2 min de lecture
Después de años de rivalidad, Yaya Touré habla sobre Cristiano Ronaldo

Ir a la final y enfrentarme a Cristiano Ronaldo fue simplemente increíble. Desde el comienzo de mi carrera, había oído hablar de él como un jugador excepcional, pero verlo ahí, frente a mí, en el campo, en ese momento decisivo… fue otra cosa. Sabía que era temible con ambos pies. Con su izquierdo o su derecho, podía marcar la diferencia en un instante. Era una verdadera máquina, un atleta completo, uno de los mejores futbolistas de la época, si no el mejor.

Cuando nos dimos la mano antes del inicio, no pude evitar sentir una mezcla de respeto y aprensión. Me sorprendí a mí mismo suspirando por dentro, y pensé: “¿Qué vamos a hacer? ¿Cómo lo vamos a detener?” Mi corazón latía con fuerza, mis manos estaban sudorosas, y ya sentía la tensión subir por todo mi cuerpo. Cada jugador ha sentido esa mezcla de adrenalina y nerviosismo antes de un partido importante, pero en este caso, era diez veces más.

Después de años de rivalidad, Yaya Touré habla sobre Cristiano Ronaldo

Sabía que no era el momento de entrar en pánico. Necesitaba un plan, una estrategia clara. Así que me dirigí a Piqué y Busquets, mis compañeros de confianza, y les hablé sinceramente: “La única forma de controlarlo es que actuemos juntos. Yo me encargo de un lado, y ustedes, del otro.” Quería que entendieran que no era un simple desafío individual. Para contener a un jugador de esa magnitud, se necesitaba coordinación, anticipación y disciplina.

Durante el partido, cada movimiento de Cristiano nos obligaba a mantenernos concentrados. Nunca entregaba un balón así como así, cada regate, cada pase, cada tiro estaba calculado con precisión. Teníamos que estar sincronizados, listos para reaccionar en cada instante. Cada vez que me acercaba a él, mi mente trabajaba a mil por hora, analizando sus gestos, tratando de adivinar sus intenciones. Y, sin embargo, a pesar de toda esa preparación, una parte de mí admiraba en secreto su dominio del juego.

Esta final quedará grabada en mi memoria no solo por la intensidad del encuentro, sino también por la experiencia única de enfrentar a un jugador de ese calibre. No fue solo un partido; fue una prueba de coraje, estrategia y determinación. Y a pesar del miedo y la tensión, también había esa increíble sensación de estar en el mismo campo que uno de los mejores de todos los tiempos.