Senegal vio su partido cambiar en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, a pesar de haberlo dominado durante mucho tiempo. En una posición favorable, los Leones lideraban 2-0 a falta de diez minutos antes de desmoronarse y conceder tres goles, para finalmente caer 3-2. Esta eliminación, especialmente dura de digerir, no se puede atribuir al azar. Es el resultado de una serie de errores, decisiones cuestionables y un relajamiento colectivo en el último cuarto de hora, cuando la clasificación parecía asegurada.
Pape Thiaw está en el centro de las críticas por sus decisiones en la segunda mitad. Durante más de setenta minutos, su esquema funcionó a la perfección, permitiendo al Senegal controlar los espacios y ahogar las iniciativas belgas. El mediocampo formado por Habib Diarra, Pape Gueye y Gana Gueye dominaba los duelos, mientras que las transiciones ofensivas generaban peligro. Sin embargo, los cambios alteraron el equilibrio del equipo. La salida de Habib Diarra, especialmente influyente en la presión y la conservación, coincidió con una pérdida de control. Los ajustes posteriores no lograron estabilizar el bloque, permitiendo al adversario retomar gradualmente el control del juego.

Mory Diaw y Lamine Camara aparecen como dos de los principales puntos negros de este final de partido. El portero senegalés, que había estado sólido hasta ese momento, falla en una salida en el gol del empate belga, ofreciendo una oportunidad decisiva a Youri Tielemans. Este error ocurre en un momento clave y cambia totalmente la dinámica del encuentro. Por su parte, Lamine Camara, que entró durante el partido, no logró imponerse en el mediocampo. Ya sancionado por varias intervenciones tardías, finalmente comete una falta en el área en el tiempo extra sobre Tielemans. Tras la revisión del VAR, el penalti concedido sella el destino del partido.
La defensa senegalesa también sufrió en los momentos decisivos. Moussa Niakhaté, que había sido sólido durante gran parte del encuentro y estuvo involucrado en el segundo gol senegalés, pierde un duelo importante ante Romelu Lukaku en la reducción del marcador antes de ser superado en el empate. Por los costados, Krépin Diatta sufrió con las entradas adversas y dejó más espacios en su banda, facilitando las proyecciones belgas. Todo el bloque defensivo retrocedió gradualmente bajo la presión, permitiendo al adversario establecer un asedio duradero alrededor del área.
¡FIAASCO! 🤡🤡
Senegal está ELIMINADO de la Copa del Mundo 2026, 3-2 tras prórroga frente a Bélgica. ❌
Senegal lideraba 2-0 en el minuto 86. pic.twitter.com/BUEkqCjFxZ
— Joueurs SN 🇸🇳 (@JoueursSN) 1 de julio de 2026
A pesar de este resultado, varios jugadores senegaleses mostraron actuaciones convincentes. Habib Diarra se destacó por su influencia en el mediocampo y su gol inicial antes de su salida. Ismaïla Sarr estuvo involucrado en los dos goles y constantemente presionó a la defensa adversaria. Sadio Mané también contribuyó con su actividad y participación en el primer gol, aunque bajó en intensidad al final del partido. Pape Gueye y Gana Gueye mantuvieron el control del mediocampo durante mucho tiempo antes del colapso colectivo. Al final, esta derrota ilustra un encuentro globalmente controlado pero mal gestionado en los últimos minutos, dejando un sentimiento de oportunidad perdida para Senegal.




