Mientras un colectivo organiza hoy una marcha de protesta en Dakar para exigir la liberación de los aficionados senegaleses detenidos en Marruecos, comienzan a filtrarse nuevas informaciones sobre su situación y sobre las gestiones diplomáticas en curso.
Reconocidos culpables de “hooliganismo” tras la final de la CAN del 18 de enero pasado, los aficionados fueron condenados el jueves pasado a penas que van de tres meses a un año de prisión efectiva. La defensa califica este veredicto de “simulacro de juicio”. A través de su abogado, Me Patrick Kabou, los detenidos se consideran ahora “rehenes”.

Según Libération, los prisioneros han sido separados en dos grupos y trasladados a los centros penitenciarios de El Arjat 1 y El Arjat 2, cerca de Rabat. A pesar del shock psicológico, ellos “aguantan” y no se les ha infligido ningún trato inhumano, a diferencia de ciertos rumores.
Disfrutan de un seguimiento consular regular, con visitas frecuentes del cónsul de Senegal en Casablanca. La Comisión marroquí de derechos humanos también ha tomado el caso en sus manos para velar por el respeto de sus derechos.
No habiendo apelado, los aficionados ahora depositan sus esperanzas en la vía diplomática. Se podría considerar un indulto real con ocasión de las celebraciones que marcan el fin del Ramadán, precisa Libération. Además, el Estado senegalés ha anunciado un apoyo financiero para ayudar a las familias de los detenidos.




