La Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF) continúa su lucha legal contra la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y la Federación Senegalesa de Fútbol (FSF), tras la final de la Copa Africana de Naciones 2025, ganada por Senegal. A pesar del rechazo inicial de su queja, la FRMF anunció el martes que ha apelado oficialmente las sanciones impuestas por la Comisión de Disciplina de la CAF. Marruecos mantiene su solicitud de forfait del Senegal y sigue cuestionando la victoria de los Leones de la Teranga.
Decidida a hacer valer sus derechos, la FRMF sigue adelante con su acción legal sobre el resultado de esta final disputada en su propio suelo. En un comunicado, la entidad marroquí indica que ha presentado un recurso “con el fin de preservar todos los derechos que le garantiza la ley”. Considera que las decisiones tomadas hasta ahora no tienen en cuenta, según ella, la gravedad de los incidentes ocurridos durante este encuentro decisivo del torneo.

La federación marroquí basa su acción en violaciones presuntas de los artículos 82 y 84 del reglamento de la Copa Africana de Naciones. Asegura que la final estuvo marcada por incidentes graves, como la retirada del campo de los jugadores y miembros del staff senegalés, la invasión del terreno por parte de los aficionados senegaleses, así como los violentos altercados que siguieron. Según la FRMF, estos eventos debieron llevar a sanciones más severas, incluyendo la descalificación de Senegal.
Para justificar su posición, la FRMF cita los textos reglamentarios. El artículo 82 establece que un equipo que se retira de un partido, se niega a jugar o abandona el campo antes del final reglamentario sin la autorización del árbitro debe ser considerado perdedor y eliminado de la competición. El artículo 84 precisa que el equipo culpable pierde el partido por 3-0, a menos que el adversario esté ganando por un margen mayor en el momento de la interrupción, y que también puede ser excluido definitivamente de la competición, además de otras sanciones posibles.
Sin embargo, la Comisión de Disciplina de la CAF no aceptó esta interpretación. Rechazó la reclamación de la FRMF, considerando que no hubo violaciones comprobadas de los artículos 82 y 84 por parte de la FSF durante la final de la CAN 2025. No obstante, se impusieron sanciones individuales y financieras a ambos equipos. El seleccionador senegalés Pape Thiaw fue suspendido por cinco partidos, con una multa de 100,000 dólares. Los jugadores Ismaïla Sarr e Iliman Ndiaye recibieron dos partidos de suspensión cada uno, y la FSF fue condenada a una multa de 615,000 dólares por diversas infracciones, incluyendo el comportamiento de los aficionados, la conducta de los jugadores y el staff, así como la acumulación de tarjetas amarillas. También se tomaron sanciones contra los jugadores marroquíes: Achraf Hakimi fue suspendido por dos partidos, uno de ellos con suspensión condicional, e Ismaël Saibari por tres partidos. Además, se impusieron multas de 315,000 dólares por diversas infracciones, incluyendo el uso de láseres y la invasión de la zona de la VAR.

La FRMF considera que estas sanciones son insuficientes y no corresponden a la gravedad de los eventos ocurridos durante la final. En una carta oficial dirigida al presidente de la CAF, la federación marroquí subraya que “las sanciones impuestas no son proporcionales a la gravedad y peligrosidad de los eventos” que marcaron el partido. Marruecos sigue convencido de que las condiciones en las que se desarrolló el encuentro justifican una revisión del resultado final.
Aunque Senegal no ha apelado las sanciones que le conciernen, la FRMF decide continuar con el procedimiento en el ámbito legal. Este nuevo paso podría reavivar las discusiones en torno a la final de la CAN 2025, aunque, por ahora, el triunfo de Senegal sigue siendo oficialmente validado por las instancias competentes.




