El despido de Pape Thiaw al frente de la selección nacional sigue generando muchas reacciones. Más allá de la decisión deportiva, esta separación resalta tensiones internas fuertes dentro de la Federación Senegalés de Fútbol (FSF). Las negociaciones sobre el contrato del exentrenador, las diferencias en las condiciones financieras y los desacuerdos entre varios responsables de la instancia federativa han contribuido a crear un clima particularmente tenso. Entre bambalinas, varios episodios han alimentado una crisis que ha marcado profundamente el funcionamiento del Comité Ejecutivo (Comex).
Según fuentes internas, las discusiones sobre el nuevo contrato de Pape Thiaw rápidamente se estancaron en las condiciones financieras. El técnico habría solicitado un salario mensual de 50 millones de F CFA, junto con una prima de fichaje de 400 millones de F CFA. A estas exigencias se sumaban varios beneficios, entre los que se incluían una indemnización de vivienda, un vehículo de función, regalías sobre los premios de la Federación y una prima equivalente al doble de la que reciben los jugadores por cada etapa superada en competición. Estas demandas habrían alimentado las diferencias entre las distintas partes.

La situación habría alcanzado un nivel de tensión particularmente alto a solo dos horas de un encuentro decisivo contra Noruega. Según las mismas fuentes, Pape Thiaw, al considerar que su contrato aún no había sido renovado, habría rechazado ir al estadio hasta que la situación se aclarara. Este episodio generó una gran preocupación entre los dirigentes, que temían una crisis mayor a pocos momentos de un encuentro crucial para la selección senegalesa.
Ante esta situación, se habría iniciado una mediación de alto nivel para evitar un bloqueo total. El presidente de la República, Bassirou Diomaye Faye, habría intervenido para facilitar un acuerdo entre las diferentes partes. Esta intervención habría permitido llegar a un compromiso en el que el mantenimiento del seleccionador dependía ahora de los resultados deportivos. El objetivo era claro: alcanzar al menos los cuartos de final de la competición. En caso de fracaso, se podría considerar la ruptura del contrato conforme a los compromisos asumidos.
Las actuaciones deportivas no cumplieron finalmente con las expectativas fijadas, por lo que se activó la cláusula de separación. Sin embargo, las discusiones previas habían previsto una indemnización importante en caso de despido. Los acuerdos alcanzados contemplaban el pago de ocho meses de salario, calculados sobre una remuneración mensual de 30 millones de F CFA. Esta indemnización representa un total de 240 millones de F CFA, una cifra que hoy alimenta los debates sobre el costo de esta ruptura y su impacto en las finanzas públicas.
📌REVELACIONES SOBRE LA FSF Y PAPE THIAW PRIMAS OCULTAS Y JACKPOT DE 1,4 MIL MILLONES FCFA
• Bacary Cissé revela los entresijos explosivos de una negociación inédita sobre el contrato de Pape Thiaw, las graves peripecias, la intervención del jefe de Estado y la amenaza de boicot… pic.twitter.com/dHpAuhe1AH
— Maps Cissé (@Cisse_Maps) 13 de julio de 2026
Este asunto también ha reavivado las tensiones dentro del Comité Ejecutivo de la FSF. En este clima particularmente tenso, Bacary Cissé habría retomado oficiosamente sus funciones de comunicador tras un periodo de retiro. Unas horas antes, había presentado una moción pidiendo la salida del secretario general, Abdoulaye Saydou Sow. Aunque esta iniciativa fue finalmente retirada, ilustra las profundas divisiones que atraviesan actualmente la instancia dirigente del fútbol senegalés.
Ahora, la página de Pape Thiaw parece estar cerrada definitivamente. La Federación Senegalés de Fútbol planea abrir rápidamente un nuevo capítulo al iniciar las consultas para designar al futuro seleccionador de los Leones de la Teranga. Varios perfiles ya se mencionan para suceder al exentrenador, mientras la presión es fuerte sobre los dirigentes, llamados a tomar una decisión crucial para el futuro de la selección nacional. Las próximas decisiones de la FSF serán observadas de cerca, tanto por los aficionados como por los analistas del fútbol senegalés.




