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Vestuario fracturado y rebeldía contra Arbeloa: Madrid al borde de la implosión

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Vestuario fracturado y rebeldía contra Arbeloa: Madrid al borde de la implosión

Mientras el Real Madrid busca estabilizarse tras el terremoto provocado por la salida de Xabi Alonso, las primeras grietas comienzan a aparecer a la vista, esta vez del lado de Álvaro Arbeloa.

El domingo pasado, tras la victoria laboriosa contra el Rayo Vallecano, el silencio pesado en los pasillos del Bernabéu decía mucho. Pasó más de una hora antes de ver a Álvaro Arbeloa presentarse en la conferencia de prensa, un retraso inusual que alimentó las especulaciones. Al ser interrogado sobre su mutismo, el técnico se limitó a responder: “Estoy bien, gracias por su preocupación”.

Detrás de este velo de humo, la realidad parece mucho más dura. Según El Periódico, una acalorada discusión estalló entre los pesos pesados del vestuario y su nuevo entrenador. El punto de fricción: decisiones tácticas cuestionadas y una gestión del partido considerada problemática. Para las estrellas del Real, el diagnóstico es severo: el traje de entrenador principal podría quedarle grande al exdefensor.

Pintus, el punto de tensión

El malestar va mucho más allá de simples decisiones tácticas. El verdadero punto de ruptura se origina en una decisión impuesta por Florentino Pérez: el regreso al primer plano de Antonio Pintus. Apodado “El Diablo” por los jugadores, Pintus no es solo un preparador físico; es el ojo y el oído del presidente.

De hecho, es en este punto específico donde Xabi Alonso selló su destino. Al negarse a integrar a Pintus en su cuerpo técnico, el vasco precipitó su despido. Hoy, Arbeloa, percibido como un interino sin poder real, sufre las consecuencias de esta convivencia forzada. Los jugadores, conscientes de que cada palabra pronunciada frente al cuerpo técnico llega directamente a la cima, han optado por encerrarse en el silencio.

Signo de esta pérdida de autoridad: mientras Arbeloa pedía más sesiones de entrenamiento para enderezar el rumbo, el vestuario obtuvo dos días de descanso inmediato. Un golpe para el entrenador, justo cuando Pintus lanza su “mini-pretemporada” con máscaras de hipoxia para estimular a un equipo que lucha por seguir el ritmo en la Liga de Campeones. En Madrid, el mensaje es claro: el vestuario podría dejar a Arbeloa y desconfía siempre de Pintus.